La capilla musical, o como nosotros la entendemos, está compuesta, como media, por 8 de nuestros componentes (aunque hemos llegado a hacer capillas de 5 y de hasta 12 componentes, dependiendo de lo que se fuera a interpretar), repartidos en 2 trompetas, 2 fliscornos, 2 trombones, 1 bombardino y 1 tuba.

Se nos suele requerir para traslados de imágenes, vía crucis (en estos dos casos, se incorporarían 2 tambores), quinarios o misas de Hermandad.

La capilla cuenta con un repertorio basado en cantos litúrgicos pudiendo interpretar marchas de corte clásico, adaptadas para una plantilla más corta.



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